Volvemos con el tema de la semana.

Muy buenas cuadrilla!

¿Qué tal estáis? En primer lugar quiero agradecer que, aun sin estar muy presente por el blog, hayáis estado presentes todos los días por aquí. Gracias por vuestra energía!!

image
Fotografía por Roberto Garcia.

 

Después de unas semanas intensas, con el cambio de vivienda y espacio para las clases, que os contaré más adelante, la rutina va volviendo poco a poco y las clases regulares también.

Las primeras sensaciones en la nueva sala son positivas, si bien la sensación general para todo y en todos es que “todo es diferente”, sin mas.

Hoy me paso por aquí para compartir el tema de la semana en la parte de filosofía yóguica, o tema a reflexionar.

Este espacio de tiempo que dedicamos en cada clase es tan importante como el resto de prácticas ( asanas, pranayama, etc.). Aunque soy consciente de no todas las personas que acuden a clase ponen el mismo interés en escuchar, por experiencia entiendo el trabajo del yoga con esta parte teórica que tiene que servir para que cuestionemos nuestro sistema de creencias, que valoremos más nuestra existencia, que conozcamos y honremos los orígenes del yoga, que nos respetemos mas como persona, etc. Todo esto a grandes rasgos, obviamente tenemos mucho para profundizar si queremos. Pero sin duda es parte del trabajo y tenemos que ser conscientes de ello.

La intención en esta parte de la clase es sencilla. Explicar de forma entendible, y siempre desde mi propia experiencia personal ( que no es la única ni verdadera, solo es la mía ), una serie de cuestiones y conocimientos que faciliten la comprensión de lo que somos y de la vida misma.

Para qué, para aprender a gestionar nuestra personalidad, entender porqué actuamos de cierta manera, comprender mejor a los demás, desarrollar la compasión y poco a poco ir facilitando el camino hacia la reconexión con la esencia que somos, alcanzando el estado de Yoga.

Lo que se pueda comentar en las clases no es la verdad absoluta, para nada, ni siquiera tiene porque tener sentido para las personas presentes en ese momento. Nadie tenemos las claves para los demás, en todo caso tenemos que coger esa información, observar nuestra manera de actuar, cuestionar como encaja esa información en nuestra vida y, si acaso, poner en práctica aquello que más resuene en nosotros para sacar nuestra propia conclusión.

 

Snapseed

 

Al hilo del nombre que he puesto a la nueva sala, decisión que tuvo su miga, he intentado dar mis razones para tal decisión. Muy seguramente son una tontería e insisto, es mi manera de verlo a día de hoy, sin mas. Asumo la responsabilidad de mi reacción ante este tema.

En los últimos tiempos he observado que la mayoría de salas tienen nombres en sánscrito o en inglés. No todas, pero si la mayoría.

La cuestión es que, por muy bonitos y sonoros que puedan resultar, por muy especial que sea el significado de dichas palabras, en ambos casos hay que estar dando la explicación de la traducción del nombre en cuestión. Sinceramente no me apetecía tener ese condicionante añadido.

Es muy posible que la reacción que causan estas situaciones sea por mi mala relación con los idiomas. Una resistencia inconsciente, que con el tiempo se ha hecho más consciente, que sin duda tengo que trabajar puesto que es un condicionante limitante en mi vida.

Pero bueno, sin mucho mas que añadir al tema, la elección del nombre para la sala fue Espacio Reconexión.

Del simbolismo de estas palabras hemos hablado en las clases, pues forma parte de la actitud y  compromiso que se debería adquirir a la hora de comenzar a descubrir el trabajo del yoga.

Espacio. Mas allá de su significado literal, se podría decir que es el Éter necesario para que se produzca la transformación, la transmutación. El éter, dentro del trabajo de los elementos es eso, el espacio adecuado para que el resto de elementos ( tierra, aire, fuego y agua ) convivan de forma armoniosa y equilibrada.

Simplificando, podríamos decir que es el espacio para que se produzca la magia del yoga, nuestro lugar de trabajo personal.

Reconexión. Creo que una vez más la palabra se define por si sola, re-conectar. Muchas veces, cuando estamos estresados o al límite de algo, mal empleamos la terminología “voy a desconectar”, aunque si lo vemos desde el enfoque de desconectar de lo externo no va mal encaminado. La cuestión es que lo que buscamos es reconectar, con qué, con la chispa divina que llevamos dentro, con nuestra verdadera esencia, con lo que realmente somos. Ahí donde encontramos la paz interior, la calma, la serenidad, el sosiego y también la luz, la idea, el empuje necesario para continuar en aquella situación que nos pueda estar desbordando.

Dicho esto se entiende, o se sobreentiende, lo que estas dos palabras quieren transmitir. Un lugar donde realizar el trabajo para encontrarnos a nosotros mismos.

IMG_5544

 

Pues bien, así ha nacido Espacio Reconexión y para reafirmar el trabajo que tenemos por delante, todos y cada uno de nosotros. En este sentido también hemos escuchado la lectura de los cuatro primeros suturas del libro primero de Patanjali. En ellos queda bien claro cuál es la meta a alcanzar y qué hay que hacer para alcanzarla, a grandes rasgos.

Aquí los dejo para los leáis con calma.

1- OM, a partir de ahora se enseña lo que es el Yoga.

2- El Yoga se alcanza mediante la concentración de la mente, eliminando sus modificaciones y todo aquello que las estimula.

3- Alcanzado esto el yogui se conoce a sí mismo tal y como es en realidad.

4- Hasta ahora el aspirante se identificaba con las modificaciones de la triple personalidad o yo inferior.

 

Estos Sutras pertenecen al libro de la Escuela Sanatana Dharma, incluyen la interpretación de cada sutra por el Maestro Madhava, fundador de la escuela.

El libro de los Yoga Sutras de Patanjali es donde se recoge toda la enseñanza del Yoga, en 195 sutras, aforismos o frases concentradas. Así era la manera de transmitir estos conocimientos hace miles de años y hasta la fecha de hoy sigue siendo el libro de referencia para todas las escuelas de Yoga.

Es uno de los libros que toda persona que trabaje las prácticas de yoga debería conocer e incluso tener, ya que sirve de consulta, inspiración e incluso revelación.

Si que conviene tener una edición interpretada, ya que no es sencillo de comprender en una primera lectura ( ni en varias ). La cuestión es encontrar aquel que este explicado de forma entendible para cada uno, igual no acertamos con el primero que veamos.

La teoría de la práctica de yoga es la clave, sin duda, hay que conocerla e integrarla mediante la práctica personal.

Aunque bien es verdad que por mucho que leamos y practiquemos, habrá ocasiones en que volveremos a releer textos y encontraremos que esas palabras suenan de forma diferente en nuestra mente. De ahí que disponer de estos libros para poder leerlos siempre que lo necesitemos es fundamental en el camino del yoga.

 

Nada más cuadrilla, muchas gracias por la atención prestada a estas líneas y que tengáis un día lleno de aprendizaje y luz!

Indali

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s