“Las dos vasijas”

Muy buenas cuadrilla!

Recién terminada que está la semana, con festivo incluído, y aquí os dejo un cuento de estos que nos invitan a reflexionar. Lo tengo auntado en un cuaderno desde no recuerdo y es posible que lo hayáis visto en más sitios. Se titula “Las dos vasijas” y dice así:

Un aguador de India tenía solo dos grandes vasijas qué colgaba en los extremos de un palo y llevabas sobre sus hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas, por la que se escapaba el agua, de modo que al final de la jornada sólo conservaba la mitad del líquido, la otra vasija no tenía ninguna imperfección y mantenía intacto todo su contenido.

Esto sucedía día tras día.

La vasija sin grietas se sentía muy orgullosa, pues sabía que era la idónea para el trabajo que fue creada. La otra vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente con su cometido.

Así que al cabo del tiempo le dijo al aguador: ” me siento muy avergonzada y quiero disculparme contigo porque debido a mis grietas solo tienes la mitad del valor que deberías por tu trabajo.”

El aguador le contesto: “cuando volvamos a casa quiero que observes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.”

Así lo hizo la tinaja y, en efecto, había muchísimas flores hermosas a lo largo de todo el trayecto; pero siguió sintiéndose mal, apenada, porque al final solo guardaba dentro de si la mitad del valioso líquido.

El aguador le dijo entonces: ” ¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores. Todos los días las has regado y gracias a ello he podido recogerlas. Si no fueras exactamente cómo eres, con tus capacidades y tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esa belleza.

Todos somos vasijas agrietadas por alguna parte, pero siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para hacer de ellas una motivación en vez de ser una limitación.

 

Estoy segura de que pilláis la moraleja del texto. Personalmente me gustó mucho desde el primer día que lo escuché, ya que transmite perfectamente ese sentimiento de infravaloración que todos, en mayor o menor medida, sentimos por nosotros mismos.

Mismamente cuando nos miramos en el espejo por las mañanas, qué efecto tiene nuestra imagen en nuestro cerebro, que piropos y con que sinceridad nos los decimos? Quién no se ha avergonzado de sí mismo al verse en una fotografía o verse y escucharse en un vídeo? Yo si, muchas veces. No siempre he aceptado a mi cuerpo físico con el grado que lo hago ahora.

Me parece algo ineludible, amarnos tal y como somos.

Por todo esto es importante mejorar la consciencia corporal, ampliar conocimientos sobre nuestro propio cuerpo físico, aprender a reconocer su valor y sus necesidades. Hacer todo lo que esté en nuestra mano para cambiar aquellos matices que tienen opciones de cambio, desde nuestro trabajo personal y responsabilidad. Y llegado el punto en que no podamos cambiar alguna particularidad, de esas que en el fondo nos hacen únicos y seguramente esconden un aprendizaje para nosotros, aceptar que nos vana a acompañar toda la vida y aprender a vivir con ellas, que no resignarse.

 

Así hemos arrancado diciembre en las clases, reforzando el compromiso de responsabilizarnos de nuestro propio cuerpo físico, para comprenderlo y amarlo como se merece.

 

Muchas gracias por vuestra energía y que tengáis un buen momento presente.

Indali

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s