Observa tus pensamientos.

Muy buenas gente!

Desde que comenzaron las clases en septiembre he estado hablando de la importancia de hacernos conscientes de nuestro diálogo interno. Esa vocecita de nuestra cabeza que en forma de pensamientos nos inspira y nos puede volver locos.

A estas alturas de nuestro caminar por la senda del yoga ya tendríamos que saber que todo es energía, los pensamientos también. La ciencia ya lo contempla, y estudia cada vez mas, siendo conscientes de ese poder y de cómo se podría aplicar a la medicina.

Sabemos que la energía se manifiesta de forma sólida, gaseosa y líquida, estos estados de la materia ( energía manifestada ) son los que nuestra mente mejor comprende, por lo habituados que estamos a ellos. Pero hay mas estados.


Con el post de hoy voy a intentar que comprendáis el inmenso poder que manejamos y lo importante que es hablar de ello y trabajarlo para hacernos conscientes de el.

Aquí tenéis un ejemplo práctico para entenderlo mejor.

Estoy convencida de que tú, que estás leyendo estas líneas, en algún momento de tu vida has vivido alguna situación en la que de repente has sentido la ira, la tristeza, el odio, la incomprensión de esa situación que te envolvía.

Poniendo ejemplos más concretos, una ruptura sentimental, la pérdida de un trabajo, la pérdida de un ser querido, etc.

Bien, seguro que en esos momentos las emociones vividas han sido tan fuertes que también te hacían sentir mal físicamente ( agotamiento, dolor de cabeza, insomnio, ansiedad, etc.).

Desde un punto de vista energético lo que sucede en esos momentos es que no somos capaces de gestionar la energía negativa generada por esa situación y que se ha transformado en emociones que literalmente nos pesan.

Hablando de esto tenemos que recordar que todo existe porque tiene que existir y que todo tiene extremos opuestos ( el polo negativo y el polo positivo ), que lo adecuado es que todo esté en equilibrio. Al producirse un desequilibrio de energía, en una de estas situaciones que antes he nombrado, y generalmente hacia el polo negativo, es cuando experimentamos esas emociones.

Esas situaciones tienden a durar un tiempo, dependiendo de la causa y de la percepción con  que acojamos esas emociones el proceso podrá ser más o menos largo. Unas semanas, meses e incluso años.

Durante ese tiempo, obviamente, tenemos que intentar seguir haciendo vida normal y eso incluye tratar con otras personas.

Vamos a suponer que nos movemos en un círculo de unas 500 a 1000 personas con las que nos podemos ir cruzando prácticamente a diario. Como si viviéramos en un pueblo pequeño.

Que suele pasar en esos momentos, insisto en que estoy convencida de que tú lo has vivido, pues que dentro de ese círculo en el que nos movemos con nuestra circunstancia a cuestas, la noticia, se ha extendido, comentado he incluso convertido en la comidilla del día. Ya que siempre hay alguien dispuesto a compartir con todo el mundo esas noticias que sobre todo no le afectan a él directamente, lo que se suele considerar un cotilla, vamos. Pero seamos sinceros, muy seguramente nosotros mismos también hemos hecho ese papel alguna vez.

La cuestión es que cuando nos disponemos a continuar con nuestro día a día y todavía tenemos todas esas emociones acumuladas, en nuestro interior, sin gestionar todavía, nos vamos encontrando con esas personas que conviven en nuestro mismo círculo e inevitablemente alguna de ellas siempre se acerca a hacer algún tipo de comentario, con más o menos acierto e intención, que inevitablemente nos recuerdan esa situación dolorosa que estamos viviendo.

Este tipo de comentarios lo que hacen es reavivar esa energía negativa que todavía tenemos acumulada, que aún no hemos sabido gestionar y de la cual nos gustaría librarnos lo antes posible. Pero con sus pensamientos convertidos en palabras, miradas, gestos, realimentan nuestro dolor, tristeza o enfado. Lo hacen inconscientemente, claro.

Por suerte, tarde o temprano, todo acaba pasando. El ciclo se cierra, solemos ser capaces de aceptar, continuar buscando soluciones, afrontando esas sensaciones para poder aprender y evolucionar en nuestra vida.

Vuelvo a insistir en que seguro que a nos ha tocado ser protagonistas de estas situaciones pero también hemos formado alguna vez parte de ese círculo de personas que de una manera más inconsciente han contribuido a alimentar la mala energía de alguna persona. Ya que por educación y por cultura se nos ha inculcado esa facilidad para opinar sobre los demás, generalmente sin haber contrastado la información recibida y porque si.

Una vez entendido este pequeño ejemplo que acabo de poner, con el que estoy segura de que te has identificado, sea en el papel que sea, vamos a verlo desde un punto de vista más global.

Como personas que somos, vivimos en comunidades, más grandes o más pequeñas pero en grupo. Barrios, pueblos, ciudades, provincias, comunidades, países, etc.

Teniendo en cuenta que este ejemplo en primera persona es más sencillo de comprender, vamos a intentar valorar como nuestros pensamientos llevados a palabras afectan al conjunto de la población.

Si somos capaces de llevarlo a la situación que actualmente se está viviendo nuestro país, llena de cambios constantes, como la vida misma, solo que aveces esos cambios han acumulado una cantidad de negatividad más grande que otras, como es el caso actual, podemos llegar a entender un poco mejor quienes son en este caso ( a nivel de un país ) los protagonistas de esa situación con mayor carga negativa, quiénes son los “cotillas del pueblo” y qué papel jugamos el resto de habitantes con nuestros pensamientos y comentarios, ya sean expresados de forma verbal o escrita ( sobretodo en la redes sociales, que a todos nos comunican, para bien y para mal ).

Las redes sociales son una grandísima herramienta, no lo pongo en duda, pero como toda herramienta puede tener un doble uso más positivo o más negativo. De ahí que podemos deducir como entre todos estamos retroalimentando esa negatividad que se ha despertado en algunos puntos del país y que lejos de necesitar nuestro pensamiento negativo lo que necesitan es nuestro apoyo, comprensión, respeto y la mayor positividad posible en nuestras energías.

Ya que, por el bien de todos, lo que nos interesa es equilibrar la energía para, desde la serenidad, buscar los siguientes pasos a dar, aprender y evolucionar a nivel global.

Aun después de llevar toda la semana hablando del tema, puliendo la idea, aclarando el ejemplo, no estoy segura de haber transmitido la importancia y el poder que tiene nuestra mente.

Explicar el concepto de energía todavía me viene un poco grande, me falta experiencia y mas oratoria.

Pero insisto en que es necesario que paremos, observemos y intentemos ser conscientes de que si queremos que nuestro mundo cambie tenemos que cambiar nosotros primero. No podemos esperar a que llegue alguien con su botón mágico y haga que todo sea como nosotros queremos. Esto no funciona así.

Sin ánimo de posicionarme, el bien común debería ser interés de todos, sin mas.

Espero que lo reflexionéis y comencéis a trabajarlo en vosotros mismos.

Muchas gracias por prestarme parte de vuestro valioso tiempo para leerme!

Namaste, Indali.

2 comentarios en “Observa tus pensamientos.

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